Geobiología

LA CIENCIA QUE NOS ENSEÑA A SANAR NUESTRAS CASAS

El poder energético de la Tierra transforma los ritmos vitales del cuerpo, la emisión de esta energía es variable y es por esto que la armonía vital depende, en parte, de los lugares en que nuestro organismo se nutre de dicha energía.

La Tierra está sometida a un constante bombardeo de ondas electromagnéticas que provienen del espacio exterior, la mayor parte de las cuales es absorbida por la atmósfera, sin embargo una parte importante de estas ondas, cada vez mayor (como consecuencia de la disminución de la capa de ozono en la estratosfera) consigue llegar a la superficie terrestre, penetrando en su interior.

Hoy en día, debido a los progresos tecnológicos, los campos eléctricos son, en ocasiones, superiores a los naturales; la contaminación electromagnética artificial es producida por las líneas de alta tensión, subestaciones eléctricas, emisoras de TV y radio, electrodomésticos, instalaciones eléctricas, maquinaria industrial, antenas repetidoras de telefonía móvil, etc., y es absorbida por la tierra. Todas estas radiaciones, unidas a las que se producen en el interior de nuestro planeta y las que nos llegan del espacio, son remitidas de nuevo a la superficie, a través de lo que conocemos con el nombre de Redes Telúricas.

Asimismo, la misma naturaleza física del interior y superficie de la Tierra como corrientes o aguas subterráneas, fallas y diaclasas, cavidades, yacimientos metalíferos, minerales como granito, etc. genera una serie de radiaciones y gases. A través de numerosos estudios e investigaciones se ha demostrado que la exposición prolongada en estos sitios alterados puede resultar perjudicial o fatal en otros casos para la salud.

La geobiología es la disciplina (ciencia) que estudia la presencia y la incidencia de alteraciones naturales como redes telúricas, chimeneas cosmotelúricas, corrientes subterráneas, fallas del terreno, etc. sobre los seres vivos así como la búsqueda de soluciones para vivir sobre espacios bióticamente armónicos para sus moradores.

Las radiaciones que podemos encontrar en un punto de alteración telúrica pertenecen todas al espectro no visible de la luz, rayos cósmicos, rayos gamma, rayos X, rayos infrarrojos, rayos ultravioletas y partículas Alfa y Beta. Estas radiaciones crean en la vertical de la alteración una gran cantidad de iones positivos, que descompensan aún más el equilibrio iónico del aire que respiramos. Hay que tener en cuenta que estas radiaciones, tanto en cantidad como en composición, varían según el tipo de geopatía y son cantidades muy pequeñas, casi indetectables, pero suficientes como para alterar nuestra salud si permanecemos mucho tiempo sobre ellas afectando principalmente al sistema nervioso, endocrino y hormonal. La célula actúa como un circuito electrónico resonante que se ve afectado por las frecuencias electromagnéticas naturales y artificiales. El ambiente con ionización altamente positiva que producen las radiaciones electromagnéticas favorecen la aparición de radicales libres que dañan la membrana celular.

Además el entorno vibratorio que se genera en la vertical de la alteración telúrica es propicio para la propagación de agentes patógenos como virus, bacterias u hongos, Por tanto estar de manera prolongada a lo largo del tiempo en alteraciones telúricas se da un doble proceso que favorece la enfermedad: entorno favorable para elementos extraños y menor capacidad de respuesta de nuestro organismo.

Algunos de los síntomas de estar sobreexpuestos a una o varias alteraciones telúricas son:

• Dificultad para conciliar el sueño.
• Dificultad para levantarse.
• Despertarse a una misma hora a mitad de la noche.
• Falta de vitalidad.
• Sensación de falta de descanso, aunque se haya dormido.
• Síntomas iguales o parecidos en los vecinos de la misma letra de un edificio (coinciden en la vertical).
• Enfermedades.
• Etc.

Un punto estrella, una chimenea telúrica, una corriente de agua o una falla por ejemplo, podrían hacer contraer una enfermedad. Hay que tener en cuenta que también intervienen otros factores emocionales, energéticos, genéticos, víricos, contaminantes, intoxicantes, traumáticos, etc., que contribuyen al hecho de que una misma geopatía no afecte de igual manera a todas las personas.

Después de analizar lo comentado anteriormente, viendo cuales son las consecuencias que están sobre una zona alterada; lo que puede significar para nuestra salud; comprobar los estados vibracionales de las zonas alteradas y desvitalizantes y las neutras y beneficiosas; nos conecta, evidentemente, con la pregunta “¿Qué podemos hacer para cambiar estas vibraciones?”. Por ejemplo, una vena de agua no podemos cambiarla de sitio pero, en base a esta premisa, llevamos a cabo acciones armonizadoras que nos ayuden a cambiar la energía de la casa y, sobre todo, de las zonas de descanso y de mayor estancia.

Si tienes dudas de si tu casa necesita un estudio geobiológico puedes ponerte en contacto conmigo y podemos compartir acerca de la necesidad o no de hacerlo y de cómo hacerlo.

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