Sanación

La Sanación  es una terapia energética a través de la cual se despierta en la persona que la ejerce, la capacidad de canalizar energía del Amor a través de su cuerpo energético con el fin de reestablecer el equilibrio energético del objeto de la sanación: una persona, un grupo de personas, la propia persona que canaliza, un animal o un espacio, por poner varios ejemplo.

En Sanación, como terapia energética que es, partimos de la base de que nuestro cuerpo esta formado por diferentes planos vibratorios:

  • el cuerpo físico, que es la energía más densa y que es evidente para tod@s los que pueden ver y/o tocar, y…
  • los cuerpos sutiles: el cuerpo emocional, el cuerpo mental y el cuerpo espiritual. Estos 3 últimos no son tan evidentes para nuestros sentidos convencionales. Sin embargo el Ayurveda (medicina tradicional de la India), por poner un ejemplo,  reconoce desde hace miles de años la existencia del aura y la forma de organizarse (chakras, nadis,  capas energéticas). Otro ejemplo milenario es la Acupuntura que trabaja a través del cuerpo físico con las agujas influyendo los meridianos energéticos que transcurren por todo nuestro cuerpo.  Otra muestra del reconocimiento de la existencia del aura lo vemos en la iconografía cristiana, en la que Jesús, María o l@s Sant@s son representad@s en numerosas ocasiones con halos energéticos alrededor de su cabeza, cuerpo o Corazón.

Chakras ovalada  Meridianos

En estos tiempos se está despertando en mucha gente sensibilidades atribuidas en otros tiempos a personas con “poderes especiales”. Estas sensibilidades facilitan la percepción de los planos sutiles. Las personas que hemos tenido interés en descubrir y explorar esta faceta hemos ido desarrollando y amplificando estas capacidades, pero tod@s tenemos estas aptitudes, pues está en nuestros códigos genéticos, en la memoria sutil de nuestro Ser.

En general diré que somos responsables de nuestra salud, tanto física como sutil. Vivencias y experiencias no cerradas o resueltas se quedan grabadas en nuestros cuerpos sutiles en forma de energía densa, dificultando el libre fluir energético. Dependiendo de la vivencia, de su intensidad, de su repetición a lo largo del tiempo, esa densidad energética se puede manifestar en cualquiera de los campos sutiles pudiendo llegar, por ejemplo, al físico en forma de dolor, enfermedad o incluso accidente, como últimas y más densas formas de bloqueo energético.

La vida nos va a presentar situaciones para que afrontemos y darnos, de nuevo, la posibilidad de resolver y por tanto de liberar la energía bloqueada. Es por ello que se producen  en nuestra vida situaciones repetitivas que nos generan conflicto. Parejas, trabajos, hij@s, relaciones, enfermedades, etc. son en general, y  a cada uno con lo que le toque, el mismo lobo con diferente disfraz. Podemos eludirlo, esquivarlo, posponerlo o negarlo, pero tarde o temprano se nos presentará de nuevo hasta que seamos capaces de resolverlo. Es el posicionamiento lo que nos permite resolver y lo que dejará de justificar el papel de nuestro ego-sombra.

También podemos liberar esa energia a través de la Sanación de una manera eficaz, rápida y poderosa. De forma resumida en Sanación lo que hacemos  es:

  • Conectar con esos bloqueos de energía y liberarlos, y que pueden ser reconocidos desde nuestra personalidad o aquellos de los que no seamos conscientes. La manifestación de estos bloqueos pueden ser estos de cualquier índole:
    • Dolores, lesiones o enfermedades reconocidas o no por la medicina convencional.
    • Falta de vitalidad.
    • Emociones reincidentes que limitan nuestra actividad o posicionamiento en determinadas situaciones o en la vida en general: miedos, angustia, tristeza, abandono, etc.
    • Adicciones.
    • Fobias.
    • Alergias.
    • Repetición de patrones familiares o generacionales.
    • Relaciones patológicas y/o simbióticas: sumisión-dominio, violencia-agresión, dependencia, etc.
    • Pérdidas o muertes traumáticas.
    • Falta de arraigo.
    • Etc.
  • Equilibrar la desestructura de nuestro cuerpo energético motivada por la permanencia de los bloqueos:
    • Reparación de fugas energéticas.
    • Reparación y equilibrado de chakras.
    • Reintegración de capas energéticas.
    • Etc.
  • Activar tu cuerpos energéticos:
    • Elevación vibracional
    • Activación de chakras
    • Conexión y activación de los nuevos chakras
    • Trabajo y activación del Merkabah
    • Reprogramación del ADN
    • Conexión con l@s Guías y Maestr@s
    • Trabajo y activación multidimensional

El resultado o proceso de la Sanación es muy diverso.

  • Sesiones “milagrosas” en las que se resuelve un conflicto, físico por ejemplo, arrastrado durante muchos años (vidas generalmente) en una sola sesión.
  • Bloqueos que necesitan de varias sesiones. En muchas ocasiones necesitamos abarcar diferentes aspectos o profundidades del bloqueo. Trabajar lo más superficial para acceder a lo más profundo o incluso al revés, trabajar lo más profundo y posteriormente las consecuencias que eso ha tenido
  • Se pueden dar sesiones de una gran trascendencia interna, sin que haya un reconocimiento aparentemente tangible en la vida diaria.
  • En ocasiones también la sanación de un aspecto bloqueado supone el afloramiento de otro nuevo, olvidado o incluso percibido como resuelto en otro momento. Aunque hay procesos que pueden parecer fatigosos por esta razón a nivel interno se está dando un gran avance. Confía (en ti).
  • Sesiones en las que hay una gran dificultad para empezar a trabajar con la persona. El ego, de forma inconsciente, intenta boicotear el proceso, tal es su grado de autojustificación que se hace fuerte en su posicionamiento. Tenemos recursos para acceder a la parte de Luz para permitir la liberación.
  • Las sensaciones pueden ser diversas, en parte dependiendo del grado de sensibilidad de cada un@. Percibir el paso y movimiento de energía en una sesión es algo relativamente habitual, sin embargo el no percibirlo no significa que no se esté movilizando.
  • Después de una sesión, tanto inmediatamente como días posteriores, las sensaciones son muy diversas: liberación, ligereza, adormecimiento o agotamiento. También se pueden dar situaciones de malestar o sensación de extrañeza: puede ser porque el proceso no esté terminado, pero generalmente se debe a una reestructuración energética interna y se necesita de un tiempo de reajuste.
  • También después de una sesión se puede tener la sensación de estar peor incluso que antes. En general se debe a lo que sería una crisis curativa; lo que está pasando es una aceleración del proceso de sanación.
  • También debo admitir, que aunque hayan sido muy pocos casos, puede llegar un momento en el que yo no perciba el paso de energía y no pueda continuar el proceso con la persona. Las razones pueden ser varias: no sé o no estoy preparado para llegar al foco del problema, no soy la persona adecuada, el nivel de autobloqueo de la persona es demasiado, la persona necesita pasar por determinadas experiencias…

Independientemente de cómo sea el proceso y de las sensaciones que se puedan tener, lo importante es escuchar ese pulso interno que busca la sanación de lo antiguo, de lo rancio, de lo que ya no queremos ni necesitamos. Esa liberación podemos contemplarlo como algo puntual o como parte del proceso de acercamiento a nuestro Corazón como puerta de conexión con nuestra Alma. Cuanto más ligera sea la mochila más ligero será nuestro caminar y nos facilitará no solamente el poder disfrutar de la senda sino en elegir la más corta hacia nuestro Despertar y Recordar quienes somos en realidad y nuestra verdadera naturaleza.

Es importante reseñar que en cualquiera de los trabajos que realizo no hay una pretensión mental determinada por mi parte de conseguir algo que yo crea o que piense que puede estar “bien”. Por el contrario, mi intervención en las sesiones se limita a movilizar-canalizar la energía tras “escuchar” y percibir las necesidades que se pulsan desde planos que están mas allá de nuestra mente y  personalidad , planos que no están interferidos por nuestros marcos de creencias generados a través de nuestras vivencias y los patrones que aceptamos como “buenos”. En ocasiones me cuesta poner palabras racionales al trabajo que se ha llevado a cabo, pero esto no es realmente lo importante, sino la profundidad de la sanación que se lleva a cabo.

Recuerda, que aunque nos denominemos “sanadores” el único que sana eres tú. Los “sanadores” somos una herramienta, un puente, que facilitamos la liberación de eso que no necesitas. Si sientes que yo puedo acompañarte en ese proceso o tienes dudas de si es posible o como podríamos hacerlo puedes ponerte en contacto conmigo y compartiremos. Si quieres saber algo más de como funcionan las sesiones puedes pinchar aquí.